Quizás el equipo municipal del Ayuntamiento de San Javier, presidido por la alcaldesa Pepa García, no era consciente de lo que su decisión acerca del cierre del puente de El Estacio provocaría.
Es posible que su total desconocimiento del turismo náutico, pese a que su Ayuntamiento cuenta con uno de los entornos más favorables para la práctica de deportes acuáticos de toda España, les llevara a tomar esa precipitada decisión, sin sopesar las consecuencias que acarrearía.
Ahora un nuevo bando municipal anuncia aperturas a las 9:00, 11:00, 13:00, 15:00, 17:00, 19:00 y 21:00. "Casi" como antes de la caprichosa decisión, poniendo las aperturas a horas impares, quizás para diferenciarse de anteriores gobiernos municipales.
Dicen que rectificar es de sabios y, aunque ahora rectifican volviendo a una apertura cada dos horas, la situación ya nunca volverá a ser igual. Hay cosas con las que no se juega. Esa inestabilidad institucional hace mucho daño. Los horarios del puente no se deberían tocar (y ya van 5 rectificaciones en pocos meses), salvo que queramos generar incertidumbre, inseguridad y que los barcos que circulan por la zona "salten" de Cartagena a San Pedro del Pinatar o a los puertos de la provincia de Alicante por miedo a quedar atrapados por decisiones aleatorias de la alcaldesa. Eso no es cuidar el turismo. Eso es invitar a quien podría consumir en el municipio y en la zona a marcharse y hacerlo en otros lugares.
Y lo más importante de todo es que ha abierto la caja de los truenos, poniendo en duda algo que era estable y que en lo sucesivo podrá ser utilizado como moneda de cambio por futuros equipos municipales.
Cientos de barcos han decidido cambiar de puerto. Varias empresas de alquiler de barcos y otras relacionadas con la náutica en general han cerrado o han decidido cambiar su sede a otros lugares.
No hace falta inventarse medidas destinadas a la creación de empleo. Que transmitan imagen de estabilidad, que es lo que requieren las empresas para establecerse. Y que cuiden lo que ya hay, para que no emigre. ¿Tan difícil es?



